miércoles, 31 de octubre de 2012

Dios también disciplina


DIOS TAMBIÉN DISCIPLINA

Yo soy un fiel defensor que Dios es puro amor y misericordia, de hecho en cada mensaje que escribo trato de reflejar a Dios como ese Dios de amor, gracia y misericordia, pero eso no significa que en momento determinado ese mismo Dios lleno de Amor también por el mismo amor que nos tiene nos discipline.
La Biblia dice: “Hijo mío, no rechaces la disciplina del Señor ni te enojes cuando te corrige. Pues el Señor corrige a los que ama, tal como un padre corrige al hijo que es su deleite.” Proverbios 3:11-12 (Nueva Traducción Viviente). En pocas palabras Dios también puede corregirte y esa corrección a veces puede ser dolorosa y puede causar que nos enojemos o a veces la rechacemos, pero si Dios nos va a disciplinar o a corregir siempre será por nuestro bien.
Yo tengo dos hijos, Valentina de un año cuatro meses y Uziel de Cuatro años y cuatro meses. Uziel es muy buen portado, su comportamiento es ejemplar, pero aun con su buencomportamiento a veces he tenido que disciplinarlo, quizá no con golpes o varas, pero si con ciertas prohibiciones que me han dolido en el corazón hacerlo, pero que lo he soportado por amor a él, para que sea un hombre de bien en el futuro.
No voy a dudar que siempre que corrijo a mis hijos en algo, me duele el corazón como no tienen una idea, es que los amo tanto que no quisiera tomar ciertas decisiones, pero comprendo al mismo tiempo que si no lo hago lejos de hacerles un bien, les hare un mal y no estaré cumpliendo con mi papel de padre. Así que aunque me duele y no quiera hacerlo a veces tengo que disciplinar o corregir a mis hijos, quizá ellos no lo entiendan y lloren en algunas ocasiones, pero sé que ese momento de corrección quedara en sus mentes para que la próxima vez que hagan algo indebido piensen en la consecuencia que tendrá.
Pienso que a Dios quizá le duela a veces corregirnos de formas que nosotros sentimos que son fuertes, pero aun con el dolor de su corazón lo hace, porque sabe que es lo mejor para nosotros, porque sabe que hay limites y que esos limites al ser sobrepasados pueden llevarnos a la perdición, por eso Dios, aunque no quisiera hacerlo, nos corrige o nos disciplina y lo hace por amor, por nuestro bien, por un mejor futuro para nosotros.
Quizá las últimas semanas has sentido la corrección de Dios en tu vida, quizá ibas rumbo al camino equivocado y has sentido como Dios ha tensado la cuerda con la que te tiene amarrado para no dejarte ir lejos del limite establecido. Como dice la Palabra: “Con lazos de ternura, con cuerdas de amor, los atraje hacia mí; los acerqué a mis mejillas como si fueran niños de pecho; me incliné a ellos para darles de comer” Oseas 11:4 (Dios Habla Hoy).
Paradójicamente deberíamos sentirnos contentos cuando Dios nos corrige o nos disciplina, porque cuando lo hace esta mostrando su interés por nosotros y nos está preparando para ser mejores hijos de Él.
No te resientas con Dios por su disciplina, no pienses que no te ama solo porque a veces te corrige, y si la corrección o disciplina del Señor duele, entonces ¡Mejor!, porque estoy seguro que la próxima vez que vayas rumbo al camino equivocado recordarás la corrección que recibiste del Señor la última vez que decidiste de esa misma forma.
Si hay alguien que realmente te ama, ese es DIOS, y Él hará cualquier cosa para hacer de ti una persona de bien, un bueno hijo de Él, alguien que refleje la imagen de Dios en su vida y si lo que se necesita para ello es corrección o disciplina, entonces no lo pensara dos veces, lo hará porque en primer lugar sabe que eres lo suficientemente fuerte para soportarla y segundo porque esa disciplina o corrección te hará tanto bien que no volverás a ser el mismo.

¡ACEPTA LA DISCIPLINA DEL SEÑOR TANTO COMO ACEPTAS SU AMOR INCOMPARABLE!

Autor: Enrique Monterroza
Escrito originalmente para www.destellodesugloria.org

martes, 30 de octubre de 2012

La dieta de un cristiano radical


LA DIETA DE UN CRISTIANO RADICAL

Cuando decidimos entregar nuestra vida a Jesucristo dejamos de ser personascomunes y corrientes, y pasamos a serpersonas especiales y radicales, pasamos a ser parte del ejército del reino de los cielos, soldados y guerreros de Jesucristo. Una vez recibimos el sello del Espíritu Santo de Dios también nos comprometimos a ser diferentes a lo que antes éramos; es decir, si antes éramos rencorosos, inseguros, temerosos, rebeldes, mentirosos, etc. decidimos dejar de serlo cuando entregamos a Cristo el dominio de nuestra vida. Ese momento de entrega al Señor es el que divide nuestra vida en dos partes, en un antes y un después, es a partir de allí donde empezamos a ser transformados.
Es necesario entonces seguir una dieta especial que facilitará el proceso de renovación que iniciamos con el Señor, de esta manera podremos mantenernos en forma y preparados para enfrentar cualquier batalla. Como hijos de Dios debemos ejercitar nuestra vida espiritual y para ello se requiere de tres elementos que son imprescindibles en la vida de todo aquel que dice ser cristiano. No es una opción, si realmente tenemos convicción de ser hijos de Dios mínimamente estos tres ingredientes no pueden faltar en nuestra dieta y entrenamiento espiritual:
Primer ingrediente; la oración: Es a través de la oración que tenemos comunión con el Espíritu Santo y nos mantenemos unidos a Dios. Cuando oramos constantemente no tenemos angustia porque todas nuestras cargas son entregadas al Señor en ese momento de comunicación e intimidad. No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Filipenses 4:6 (Traducción Lenguaje Actual).
Segundo ingrediente; la meditación de la palabra: Al sumergirnos en la palabra de Dios comenzamos a adquirir la mente de Jesucristo, empezamos a llevar una vida según sus designios, según su voluntad; es decir, una vida buena, agradable y perfecta. Cuando lo imitamos, todo nuestro ser se transforma y es ahí donde nos hacemos conforme a su imagen. Cada palabra que Dios pronuncia tiene poder y tiene vida. La palabra de Dios es más cortante que una espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo de nuestro ser. Allí examina nuestros pensamientos y deseos, y deja en claro si son buenos o malos. Hebreos 4:12 (Traducción Lenguaje Actual).
Tercer ingrediente, la adoración: El propósito de la adoración es glorificar el Nombre Santo de Dios y podemos darle gloria de muchas formas: con cánticos de júbilo, con nuestros pensamientos, palabras y acciones; es decir, todo lo que somos, sabemos y hacemos debe ser del agrado del Señor, todo es por Él y para Él. Pero se acerca la hora, y ha llegado ya, en que los verdaderos adoradores rendirán culto al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren.  Dios es espíritu, y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad. Juan 4:23-24 (Nueva Versión Internacional).
Existen diversas dietas que pueden ayudarnos a fortalecer el espíritu para permanecer firmes en el Señor; sin embargo, ninguna dieta debe prescindir de estos tres ingredientes porque son fundamentales en el diario caminar de todo cristiano radical.
Te invito a que ensayes está dieta, es la más efectiva que puedes encontrar para que todo tu ser sea purificado y restaurado, empezarás a experimentar el cambio de adentro hacia afuera porque la palabra de Dios y la oración lo santifican”. 1 Timoteo 4:5. (Nueva Versión Internacional).
Yo soy el pan de vida, declaró Jesús. El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed. Juan 6:35 (Nueva Versión Internacional).

¡El alimento más nutritivo que puedes consumir está en la palabra de Dios!

Autora: Marisela Ocampo Otálvaro