¡Soy un príncipe!
Todos el algún momento soñamos con ser príncipes (las niñas en princesas), bomberos, super héroes y muchas otras cosas. ¡Que increíble seria poder vivir en un castillo o en un palacio! Un príncipe tiene sirvientes que le sirven completamente y cumplen todos sus caprichos y antojos, se visten con las mejores ropas, comen las mejores comidas, van los mejores lugares. Sin embargo, estos beneficios no fueron lo que me sedujeron. Lo que me atrajo fue la idea de ser considerado especial debido a mi herencia. Puesto soy mexicano y tenemos muchas tradiciones e historia, supongamos que la realeza es algo misterioso y deseable para muchos.
Es mi primer año después de terminar la universidad y estando en casa me encontré con un versículo conocido: 1 Corintios 9:25 (para estos momentos en mi vida ya me había dado cuenta que nunca iba a ser príncipe, pero mi deseo de formar parte de una familia noble no había disminuido) Puesto que no soy muy fan de el ejercicio nunca me he identificado con la primera parte de este versículo. Pero como he estado tratando de ser un cristiano concentrado y diligente, seguí leyendo. La ultima parte capto mí atención: "Ellos lo hacen para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible".
¿Una corona? Momento... las únicas personas que reciben una corona son las que ganan algo y las que son de la realeza. Yo había leído este versículo muchas otras veces, pero ahora tenía sentido. ¡En realidad yo soy un príncipe! Me acordé que en otros versículos que hablan de ser hijo de un Rey y supe que era verdad.
No puedo ni explicar lo fantástico que fue ese momento. Dios me mostró enseguida que yo era especial, que formaba parte de una familia noble. Siempre que me siento desilusionado conmigo mismo o con mis circunstancias, recuerdo que soy de la realeza. Tú también lo eres, si eres seguidor de Cristo. Formamos parte de la familia más maravillosa del mundo.
Así que la próxima vez que sientas desaliento o tristeza por tu vida y lo que te gustaría que fuera, recuerda tu titulo de nobleza: Hijo o Hija del Rey. Y dale gracias Dios porque Él te escogió para que formaras parte de su familia y compartieras con Él el reino de los cielos. *Historia inspirada por Carson Newman (Indiana, USA)
"RECUERDA ERES HIJA O HIJO DE UN REY"
1 Corintios 9:24-27
Nueva Versión Internacional (NVI)
24 ¿No saben que en una carrera todos los corredores compiten, pero sólo uno obtiene el premio? Corran, pues, de tal modo que lo obtengan. 25 Todos los deportistas se entrenan con mucha disciplina. Ellos lo hacen para obtener un premio que se echa a perder; nosotros, en cambio, por uno que dura para siempre. 26 Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire. 27 Más bien, golpeo mi cuerpo y lo domino, no sea que, después de haber predicado a otros, yo mismo quede descalificado.

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